Va un espía perseguido por el departamento de seguridad nacional cuando de repente ve a una monja y le pide esconderse bajo su hábito. La monja accede y el espía se introduce en el hábito de la monja. Mientras la policía le buscaba él empezó a chuparle la pierna a la monja y siguió chupando hasta el muslo. Después de acabar de pasar la policía el chico sale y le dice a la monja:
- Sor, noté que tiene unas piernas muy bonitas y empecé a lamerlas. ¿Lo notó?
- Si, si, lo noté
- Y subí un poco mas arriba y seguí chupando hasta el muslo. ¿Lo notó?
- Si, si, lo noté
- Y que hubiera pasado si hubiese subido un poco mas?
- ¡Pués que me hubieses chupado los huevos cabrón! ¿O es que crees que eres el único espía por aquí?
No hay comentarios:
Publicar un comentario